A medida que nos despedimos del verano y nos adentramos en los meses de invierno, es crucial hablar sobre los tratamientos y recomendaciones para mantener una piel bonita y saludable.
El problema más común que enfrenta nuestra piel después del verano es la deshidratación y las manchas. Aunque las manchas, melasmas y lentigos solares son difíciles de eliminar, se pueden tratar con éxito siguiendo los consejos de nuestros profesionales y siendo constantes en el tratamiento.
Después de evaluar cada caso en consulta, proponemos un protocolo individualizado para recuperar la tersura, tono homogéneo, hidratación y luminosidad de la piel.
Factores como el exceso de sol, el cloro de las piscinas y la sal del mar, combinados con temperaturas extremas, facilitan la pérdida de humedad natural, lo que provoca la acción de radicales libres responsables del envejecimiento prematuro.
Además, los brotes de acné pueden surgir debido al uso excesivo de protección solar, sudor y cosméticos. Esto puede saturar los poros y causar puntos negros, espinillas y granitos.
Principales problemas de la piel en personas
Estos son los problemas más comunes:
- Manchas: Son la principal preocupación estética después del verano. «Es normal porque una piel con manchas envejece hasta 10 veces más que una piel con arrugas».
- Deshidratación: Se manifiesta como tirantez, rojeces, picor e incluso descamación. El exceso de sol y los baños en piscinas con cloro alteran la función barrera de la piel.
- Fotoenvejecimiento: El exceso de luz solar genera marcas de expresión y arrugas más pronunciadas, acompañadas de una alteración de la función barrera y los mecanismos de defensa naturales de la piel.
- Tono apagado y falta de luminosidad: Debido a las agresiones externas (sol, viento, deportes al aire libre, baños), la piel se engrosa como defensa y se muestra apagada, sin brillo y áspera al tacto.
- Acné: Aunque algunos tipos de acné mejoran con la exposición solar, el sudor, el calor y la humedad pueden alterar la producción sebácea en pieles grasas, empeorando el acné o provocando su aparición.
- Alergias y sensibilidad extrema: Después del verano, pueden surgir brotes de dermatitis y rosácea, así como reacciones alérgicas e intolerancias.


¿Qué recomendamos en Clínica Cecilia Arthur para estas afecciones de la piel?
Skinbooster
Hidratar la piel en profundidad es esencial no solo para prepararla para los tratamientos de invierno, como peelings, láser y rutinas cosméticas a base de AHA, sino también para prolongar y mejorar los efectos de diversos tratamientos médico-estéticos.
Peeling químico
A veces combinamos tratamientos de peeling químico y láser para abordar manchas, arrugas finas, acné, y mejorar la calidad de la piel, devolviéndole elasticidad, tersura y un aspecto luminoso y uniforme.
Cuidado de la piel: 5 consejos para una piel saludable
Mantener una piel radiante y sana no requiere de un cuidado intensivo. Un enfoque básico, junto con hábitos saludables, puede hacer una gran diferencia en la apariencia y salud de tu piel. Aquí te presentamos cinco consejos esenciales.
1. Protección solar Proteger tu piel del sol es fundamental. La exposición prolongada al sol puede causar arrugas, manchas y aumentar el riesgo de cáncer de piel. Para protegerte:
- Usa protector solar: Elige uno de amplio espectro con un SPF de al menos 15. Aplica generosamente y reaplica cada dos horas, especialmente si nadas o sudas.
- Busca sombra: Evita el sol entre las 10 a.m. y las 4 p.m., cuando los rayos UV son más intensos.
- Vístete adecuadamente: Usa ropa que cubra bien, como camisas de manga larga, pantalones y sombreros de ala ancha. También existen productos y prendas con protección UV adicional.
2. Evita fumar Fumar daña la piel, causando un envejecimiento prematuro y formación de arrugas. El hábito reduce el flujo sanguíneo, lo que priva a la piel de oxígeno y nutrientes esenciales. Además, fumar afecta el colágeno y la elastina, y las expresiones faciales repetitivas al fumar pueden generar más arrugas. Dejar de fumar es clave para mejorar la salud de tu piel. Consulta a tu médico para obtener ayuda para dejar de fumar.


3. Trato delicado para la piel El aseo diario puede dañar tu piel si no se hace correctamente. Sigue estos consejos:
- Báñate con moderación: El agua caliente y los baños largos eliminan aceites naturales. Prefiere duchas cortas y con agua tibia.
- Elige jabones suaves: Evita los productos fuertes que pueden resecar la piel.
- Afeitado cuidadoso: Usa crema o gel de afeitar y una navaja afilada. Afeita en la dirección del crecimiento del vello.
- Secado suave: Después de bañarte, seca tu piel con una toalla dando golpecitos.
- Hidratación: Si tienes piel seca, utiliza un humectante adecuado. Para uso diario, opta por uno con protector solar.
4. Alimentación saludable Una buena dieta se refleja en tu piel. Consume frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras. Aunque la relación entre dieta y acné no está clara, algunas investigaciones sugieren que los alimentos ricos en aceite de pescado y bajos en grasas no saludables y carbohidratos refinados pueden beneficiar la piel. Además, mantenerte bien hidratado es crucial.
5. Manejo del estrés El estrés puede afectar la salud de tu piel, haciéndola más sensible y propensa a problemas como el acné. Para mantener una piel y un estado de ánimo saludables, controla el estrés: duerme lo suficiente, establece límites razonables, simplifica tus tareas y dedica tiempo a actividades que disfrutes. Los beneficios para tu piel pueden ser sorprendentes.




