Los poros son pequeños orificios en la piel que corresponden a los folículos pilosos, cada uno con una glándula sebácea que produce grasa para mantener la piel hidratada y saludable.
Aunque a veces se confunden con los poros sudoríparos, que liberan sudor desde las glándulas sudoríparas, ambos son distintos. Los poros son esenciales para la salud de la piel, permitiendo la salida de vello, grasa y células muertas.
¿Es posible cerrar completamente los poros abiertos?
No, los poros no pueden eliminarse ni cerrarse completamente. Aunque algunos productos afirmen lo contrario, los poros son vitales para la salud de la piel, facilitando la salida de vello, sudor y grasa, así como permitiendo que las células muertas lleguen a la superficie.
Importancia de los Poros
Los poros son esenciales para la salud de la piel. Según Esther Moreno de EM Studio en Barcelona, los poros permiten la termo regulación y la expulsión del sebo necesario para mantener la piel hidratada y protegida. Cerrar los poros sería perjudicial, ya que impediría estas funciones vitales.
Tipos de Poros
Como hemos comentado, los poros de la piel son aberturas microscópicas que permiten que el sudor y el sebo (aceite) lleguen a la superficie de la piel.
Los poros pueden variar en tamaño y aspecto según varios factores, incluyendo la genética, el tipo de piel y los hábitos de cuidado de la piel. Aquí hay una clasificación general de los tipos de poros en la piel:
Poros de las Glándulas Sebáceas
Producen sebo, que lubrica y protege la piel.
Poros de las Glándulas Sudoríparas
Excretan sudor, ayudando en la regulación de la temperatura corporal.
Folículos Pilosebáceos
Contienen vello y glándulas sebáceas, contribuyendo al manto hidrolipídico de la piel.

¿Qué causa los poros abiertos?
Los poros dilatados pueden deberse a varios factores, incluyendo:
- Genética: La predisposición a poros dilatados puede heredarse.
- Tono de piel: Son más visibles en tonos de piel medios a oscuros.
- Tipo de piel: La piel grasa o propensa al acné puede tener poros más dilatados.
- Poros obstruidos: La acumulación de sebo y células muertas puede obstruir y dilatar los poros.
- Edad: La producción de colágeno disminuye con el tiempo, dilatando los poros.
- Rayos UV: La exposición solar debilita el colágeno y la elastina, haciendo que los poros parezcan más grandes.
¿Cómo reducir la apariencia de los poros?
Aunque no se pueden eliminar, puedes reducir su visibilidad con estos consejos:
- Limpieza: Limpia tu piel por la mañana y la noche para eliminar maquillaje, suciedad y grasa. Los limpiadores como los geles y aguas micelares son efectivos para prevenir la obstrucción de los poros.
- Exfoliación: Elimina las células muertas con un exfoliante suave diario. Productos con Vitamina E y Provitamina B5 son recomendables.
- Niacinamida: Reduce la producción de grasa y la apariencia de los poros. Un sérum con Niacinamida puede ser beneficioso.
- Retinol: Mejora la textura de la piel y minimiza los poros. Utiliza productos con Retinol por la noche.
- Protección solar: Usa un SPF para proteger tu piel de los rayos UV, que pueden agravar los poros dilatados.
- Iluminación del rostro: Utiliza cremas CC para unificar e iluminar el tono de la piel.
- Dieta saludable: Evita grasas, alimentos procesados y lácteos en exceso. Incorpora vitaminas A y C, proteínas magras y ácidos grasos omega 3.
- No tocar la cara: Evita tocarte la cara para prevenir la transferencia de impurezas.
Intervenciones estéticas para tratar los poros
Si las estrategias menos invasivas no son suficientes, existen tratamientos estéticos como:
- Peeling químico: Ayuda a tratar los poros dilatados y otros problemas de la piel.
- Microdermoabrasión: Elimina la capa externa de la piel para mejorar su textura.
- Terapias láser y micropunción: Tratamientos avanzados que deben ser realizados por un esteticista calificado.
Mitos y verdades sobre los poros
Los poros de la piel son un tema común en el cuidado de la piel, y a menudo están rodeados de mitos y malentendidos. Aquí te presentamos algunos de los mitos más comunes y las verdades sobre los poros:
Mito 1: Es posible reducir el número de poros
Cada persona nace con un número determinado de poros que no varía a lo largo de la vida. Esto está determinado genéticamente.
Mito 2: Los poros se abren y se cierran
Los poros no tienen músculos que les permitan abrirse o cerrarse. Su tamaño puede parecer más grande o más pequeño según la cantidad de secreciones y la congestión de la piel.

Mito 3: Los puntos negros vienen de fuera
Los puntos negros son causados por la acumulación de células muertas y sebo dentro del poro, no por suciedad externa. La oxidación de estos componentes es lo que les da su color oscuro.
Mito 4: Una buena limpieza no mantiene los poros desobstruidos
Una limpieza adecuada ayuda a mantener los poros desobstruidos y menos visibles. La doble limpieza, usando primero un limpiador a base de aceite y luego uno a base de agua, es especialmente efectiva para eliminar la acumulación de impurezas.
Mito 5: Es malo extraerse los puntos negros
Extraer los puntos negros de manera incorrecta puede causar cicatrices, infecciones y empeorar el problema. Es mejor dejar la extracción a los profesionales capacitados.
Mito 6: Se puede minimizar la apariencia de los poros
Aunque no se puede cambiar el tamaño real de los poros, sí se puede reducir su apariencia manteniéndolos limpios y usando productos adecuados para el cuidado de la piel.